Benedicto XVI último Papa. ¿Qué piensa Ratzinger de la Profecía de Malaquías?

El Papa emérito ha respondido de manera sorprendente, haciendo referencia a san Felipe Neri y a los protestantes «inquietos»

Benedicto XVI último Papa: palabra de Malaquías, abad y arzobispo católico irlandés, titular de la arquidiócesis de Armagh. Malaquías vivió entre 1095 y 1148, y fue proclamado santo por el papa Clemente III, el 6 de julio de 1190.

La devoción de los fieles la atribuye varios milagros y una visión sobre la identidad de los últimos Papas, las llamadas Profecías sobre los Papas, recogidas (basadas en un manuscrito atribuido, precisamente a Malaquías) en el volumen homónimo, publicado en 1595, en Venecia, por el monje benedictino Arnold Wion.

Qué dicen las profecías

Las profecías serían la consecuencia de una visión de Malaquías en Roma durante la peregrinación que realizó al trono de san Pedro.

Se trata de 111 descripciones sintéticas de otros tantos pontífices, hechas con breves frases latinas. Después de las 111 frases, el autor del texto concluyó su exploración del futuro con esta adicional y última profecía, según la cual:

“durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana se sentará Pedro Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; cuando hayan pasado, la ciudad de las siete colinas será destruida y el tremendo juez juzgará a su pueblo”.

La gloria del olivo

Mirando a través de la lista de papas descrita por Malaquías, vemos que los 111 papas descritos por él han pasado. Benedicto XVI correspondería al último, marcado como De gloria olivae, la gloria del olivo, que recuerda un símbolo benedictino.

POPE BENEDICT XVI

¿Hemos llegado, por lo tanto, a “Petrus Romanus”? ¿El Papa Francisco es el obispo que vino del “fin del mundo”, cómo se definió a sí mismo la noche de su elección al hablarle a la multitud en la Plaza San Pedro, el último vicario de Cristo? ¿Y ahora qué pasará? ¿El fin del mundo y de los tiempos, o quizás “solo” el fin de la Iglesia? Todo esto, por supuesto, si consideramos que las profecías de Malaquías son confiables.

Se ha discutido mucho sobre la autenticidad de este texto, y muchos son los misterios que lo rodean. Una de las investigaciones más profundas, la realizó Paolo Gulisano en “Malaquías, entre historia y misterios” (Editorial Ancora.

El contexto de la profecía

La pérdida de libertad, la persecución religiosa, la devastación material que golpeó a la Iglesia en las Islas Británicas, primero en Inglaterra y luego en Irlanda y Escocia, puede ser el origen de las Profecías sobre los papas atribuidas a Malaquías.

Esta es la hipótesis sorprendente y sugerente que hizo el 111º pontífice de la lista, Benedicto XVI. En el libro de entrevistas, Últimas conversaciones, el periodista y escritor alemán Peter Seewald hace esta pregunta:

«Usted conoce la profecía de Malaquías, que en la Edad Media recopiló una lista de futuros pontífices previendo también el fin del mundo  o al menos el fin de la Iglesia. Según esa lista el papado terminará con su pontificado. ¿Y si usted efectivamente fuera el último en representar la figura del Papa como lo hemos conocido hasta ahora?».

Entre ironía y san Felipe Neri

La respuesta del papa Ratzinger es sorprendente:

“Todo puede ser. Probablemente esta profecía nació en los círculos alrededor de Felipe Neri. En aquella época, los protestantes afirmaban que el papado había terminado, y él quería solo demostrar, con una larga lista de Papas, que en cambio no era así. No por eso, sin embargo, se debe deducir que se terminará de verdad. ¡Más bien, que su lista no era lo suficientemente larga!”.

Benedetto XVI, no sin cierta ironía, parece dar su respuesta al enigma con el que los estudiosos han estado partiéndose la cabeza durante mucho tiempo.

Después de un posible “todo puede ser”, aquí está la hipótesis que nunca había sido presentada por nadie: la profecía vendría de San Felipe Neri o de aquellos a quienes el Papa llama “círculos” que estaban alrededor del santo de la alegría. Una hipótesis original y sugerente, nunca antes formulada. ¿Las profecías, por lo tanto, serían de san Felipe, y de su compañía, y no de san Malaquías?

Gelsomino del Guercio