Carta de don Antonio por la patrona

Roquetas de Mar, 20 de septiembre de 2021.

UN MOMENTO EXTRAORDINARIO PARA EL DÍA ESPECIAL DE ROQUETAS

Queridos feligreses y roqueteros, Paz y Bien.

La Patrona del Pueblo sale a la calle. Después de este tiempo de pandemia con el sufrimiento y la incertidumbre que ha llevado consigo, nuestra Madre quiere visitar nuestras calles para estar más cerca de sus hijos, haciéndose partícipe de la vida de sus hogares, en el día más grande para los roqueteros: el 7 de octubre. Gracias a que la situación sanitaria ha mejorado, no sin descuidar las medidas de prudencia y de cuidado y respeto mutuo, en bien de la salud de todos, podremos disfrutar de la Procesión de alabanzas a Nuestra Excelsa Patrona, la Santísima Virgen del Rosario, Patrona de todo el municipio de Roquetas de Mar, Alcaldesa Perpetua y honoraria.

Efectivamente, es un momento extraordinario para el día especial. La Procesión tendrá un carácter particular, llevará un itinerario diferente, y el modo de organizar la procesión será adaptado al día de fiesta y acorde con las medidas sanitarias que deben adaptarse, pero nada de eso impide que expresemos a nuestra Madre el agradecimiento y la honra que le debemos y que le tributamos de hace casi 225 años.

“Tú eres nuestra Madre, ¡y estás aquí!”. Será el lema en torno al cual gozaremos en torno a la Patrona en los días del Septenario, y el motivo que nos conduce a celebrar todos los actos que la Hermandad nos ofrece con motivo del 225 Aniversario del Patronazgo de la Virgen de la Rosario, el próximo 17 de abril.

Es muy importante que participemos en el Septenario, todos tenemos momento de estar con la Madre, de abrirle el corazón y contarle nuestras cosas…; escuchar qué quiere decirnos y cómo nos orienta; sentir su ternura de Madre por cada uno de nosotros, y esa mirada suya serena, que nos consuela y nos alienta para vivir con una sonrisa… ¡porque la Virgen del Rosario siempre está en medio de nosotros!

Tendremos oportunidad de vivir la alegría del perdón, en el sacramento del abrazo que significa la reconciliación; los matrimonios, los de bodas de plata y de oro, y quienes quieran este año renovar su matrimonio, ¿no es para celebrar vivir en casa el amor de Dios en ese misterio de amor que es el matrimonio? También vuestros hijos bautizados en los últimos años, de hasta tres años, sobre todo los que no se pudieron presentar, ¡que los pequeños sientan el calor de la Madre! ¡Cómo no! Los mayores, que han sufrido tanto, podrán recibir el sacramento de la fortaleza, la unción de enfermos, para que la esperanza los mantenga con alegría de vivir. Todo el día 6, la ofrenda floral a la Madre, y poder “echar un ratico” con Ella, en intimidad de cara a cara, de corazón a corazón, siempre viene bien…

Desde estas líneas quiero agradecer al Ayuntamiento de Roquetas, y a su Alcalde el interés para que saliera la procesión, en cuanto ha sido posible y con las medidas imperadas y aceptadas por todos. Gracias por vuestra noble disposición.

Hermandad de la Virgen del Rosario, ya sé que estáis de “maratón”, pero… ¡eso le va a los jóvenes!, y a los mayores les toca apoyar con su experiencia para que el trabajo esté con la sencillez y la dignidad que requiere. Tranquilos, la Virgen quiere salir, y quiere ver a sus hijos…, secar lágrimas, renovar la esperanza, darle “marcha” al corazón parado…, hacer que vuelva la alegría a las familias roqueteras. Juanjo, Hermano Mayor, la Virgen te regala este año poder verla en la calle, restaurada y dispuesta a restaurar. ¡Gracias por vuestro trabajo y por vuestros gestos de caridad, como podremos ver el día 8, en la Misa de Acción de Gracias! Eso es lo importante.

Os pido que colaboréis con la Hermandad, con su Junta de Gobierno, que quieren ser cada día mejores custodios de la Sagrada Imagen de la Patrona, y centinelas de la devoción de Roquetas de Mar a su Patrona. Busquemos siempre lo que nos une. Creemos tradiciones vivas que nos identifiquen y nos ayuden a crecer. Que la Virgen del Rosario nos ayude a todos, y muestre que es Madre de nuestra Ciudad.

  Reza por vosotros y os quiere, vuestro cura,

                                               Antonio de Mata Cañizares.