Archivo de la categoría: Cuentos

El amor y el tiempo

Hubo un tiempo en el que en una isla muy pequeña, confundida con el paraíso, habitaban los sentimientos como habitamos hoy en la tierra. En esta isla vivían en armonía el Amor, la Tristeza, y todos los otros sentimientos. Un día en uno de esos que la naturaleza parece estar de malas, el Amor se despertó aterrorizado sintiendo que su isla estaba siendo inundada.

Pero se olvidó rápido del Miedo y cuidó de que todos los sentimientos se salvaran. Todos corrieron y tomaron sus barcos y corrieron, y subieron a una montaña bien alta, donde podrían ver la isla siendo inundada pero sin que corriesen peligro.

Seguir leyendo El amor y el tiempo

La sopa de la Mendiga

En el pueblo ninguno era más pobre que Rebeca, pues sólo poseía los vestidos que llevaba. Y esto era muy poco. La blusa y la falda estaban desgarradas, las medias y las sandalias llenas de agujeros. Todos los habitantes del pueblo la conocían y Rebeca conocía a cada uno de ellos.

Cuando tenía hambre sabía donde golpear y tenía la costumbre de dormir afuera. Aún en invierno sabía donde encontrar un refugio. ¡Que vida miserable! Sin embargo, Rebeca llevaba esta vida de hace muchos años y no sentía envidia, ni la necesidad de cambiar lo que fuese.

Seguir leyendo La sopa de la Mendiga

Los Pastores cerca del Fuego

En los campos, no lejos de Belén, estaban sentados algunos pastores alrededor del fuego, pues refrescaba bastante en la noche.

Sus ovejas descansaban apaciblemente en un gran círculo alrededor de ellos. Sólo sus perros estaban en movimiento e iban de aquí para allá, como bravos perros guardianes.

Samuel, el más joven de los pastores suspiró: “Que lindo sería si la amenaza del lobo….” Jacob sacudió la cabeza irritado: “¿Para qué soñar?, replicó “Mientras haya ovejas, habrá lobos para atraparlas”. Entonces el viejo Elías levantó la cabeza blanca. Fijó sus ojos claros en sus compañeros y dijo con un tono misterioso: “¿Quién sabe, quién sabe? Está escrito que un día vendrá, en que lobos y ovejas pacerán juntos apaciblemente.” ¿Cuándo vendrá ese día?”, inquirió enseguida Samuel. El anciano inclinó la cabeza solemnemente: “la escritura dice que el hijo de dios vendrá entre los hombres. Entonces no habrá más odio sobre la Tierra y la paz reinará entre los hombres y los animales. En cuanto a la fecha nadie lo sabe.”

Seguir leyendo Los Pastores cerca del Fuego

El Perro del Pastor

María y José seguían caminando hacia Belén y buscaban un albergue para pasar la noche. Aquel día todavía no habían encontrado nada y pensaban dormir otra vez al aire libre. José percibió entonces, a la sombra del crepúsculo, una casita no iluminada y así, María y José se acercaron llenos de esperanzas. Era un aprisco, una casita de pastor. Poco importaba si encontraban allí techo y calor. Pero no habían contado con Finod era el perro del pastor. Durante el día, cuidaba las ovejas en el prado. Por la noche, cazaba a los merodeadores y a los ladrones que se aproximaban al establo. Desde que olfateó a María y a José, Finod se levantó de un salto y sacudió violentamente la cadena que lo mantenía atado. Corrió de inmediato donde los intrusos de manera amenazante. Sus “gua gua” significaban: “Tengan cuidado, aquí estoy yo, el dueño. ¡No se acerquen!”.

Seguir leyendo El Perro del Pastor

Tres árboles sueñan

Érase una vez, en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles amigos que soñaban en grande sobre lo que el futuro deparaba para ellos.

El primer arbolito miró hacia las estrellas y dijo: “Yo quiero guardar tesoros. Quiero estar repleto de oro y ser llenado de piedras preciosas. Yo seré el baúl de tesoros más hermoso del mundo”.

Seguir leyendo Tres árboles sueñan

Un cuento de Adviento

 

“Martín era un humilde zapatero de un pequeño pueblo de montaña. Vivía solo. Hacía años que había enviudado y sus hijos habían marchado a la ciudad en busca de trabajo.

Martín, cada noche, antes de ir a dormir leía un trozo de los evangelios frente al fuego del hogar. Aquella noche se despertó sobresaltado. Había oído claramente una voz que le decía. ‘Martín, mañana Dios vendrá a verte’. Se levantó, pero no había nadie en la casa, ni fuera, claro está, a esas horas de la fría noche…

Seguir leyendo Un cuento de Adviento