Archivo de la categoría: Reflexiones

Todos tenemos grietas

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

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Mayfeelings: la red social que reza para cambiar el mundo

Mayfeelings, la red social española que arrasa para rezar

¿Te imaginas desear algo con todas sus fuerzas, conectarte a Internet y ver que 300 personas han rezado por esa petición? Mayfeelings es una red social que conecta a creyentes de todo el mundo interesados en una sola cosa: rezar. Los usuarios registrados escriben peticiones en sus perfiles llamados «Prays», los comparten con la gente, envían a los seguidores y listo. En cuestión de poco tiempo tienen creyentes unidos por una misma causa.

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Alzheimer: Cordones de Mimbre

Un día un octogenario llegó a un hospital de una gran ciudad. Tenía una cita con el médico a causa de unos problemas en la espalda. Cuando llegó a la sala de espera, una enfermera observó que el anciano no hacía más que mirar su reloj. Daba la sensación de que tenía mucha prisa. Cuando el médico lo atendió, le preguntó:

– ¿Está usted angustiado por algo? Veo que está usted nervioso.

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Tiempo de Rebajas

Las tiendas descuelgan los adornos navideños y van reproduciéndose los carteles que anuncian las rebajas. Parece que los españoles gastaremos unos 97 euros de media, el 5% más que el año pasado. Leo esto y sin querer me pongo a pensar en que me voy a gastar mis euros correspondientes, no voy a ser yo menos.

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Hija y Papá

El vídeo retrata la relación filial entre un padre y su hija adolescente. Los protagonistas parecen tener una relación cercana y pasan tiempo juntos en su vida cotidiana. Sin embargo, aunque la hija sepa que su papá está con ella, lo siente ausente, ocupado, y casi desinteresado. Hacia el final del video, descubrimos que la realidad era muy distinta…

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La sopa de la Mendiga

En el pueblo ninguno era más pobre que Rebeca, pues sólo poseía los vestidos que llevaba. Y esto era muy poco. La blusa y la falda estaban desgarradas, las medias y las sandalias llenas de agujeros. Todos los habitantes del pueblo la conocían y Rebeca conocía a cada uno de ellos.

Cuando tenía hambre sabía donde golpear y tenía la costumbre de dormir afuera. Aún en invierno sabía donde encontrar un refugio. ¡Que vida miserable! Sin embargo, Rebeca llevaba esta vida de hace muchos años y no sentía envidia, ni la necesidad de cambiar lo que fuese.

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Un astrónomo defendió a un hombre inocente

Un astrónomo defendió a un hombre inocente acusado de homicidio.

Éste, en su defensa, sólo afirmaba haber visto al verdadero asesino huir tras el delito.

– “¿A qué distancia estaba usted de él?”, le preguntó el juez.

– “A unos cien o doscientos metros”, pero no le creyeron.

El delito se cometió de noche y en zona oscura; era imposible haberle visto.

El astrónomo leyó por casualidad la noticia en el periódico y aplicó sus conocimientos. Con la fecha de los hechos descubrió que, precisamente aquel día, la noche había sido clara por la luna llena y despejada de nubes. El acusado, por lo tanto, podía haber visto sin problemas a doscientos metros o más. El tribunal aceptó el testimonio del astrónomo y cuando el acusado, ya absuelto, le dio las gracias, el astrónomo dijo lacónicamente; “he hecho lo que está escrito en el evangelio, como Juan Bautista di testimonio de La Luz. También nosotros hemos de aprender a ver más allá de La Luz de la razón, porque el peligro es ver sólo aquello que queremos”.

Jn 1,6-8.19-28.

Adviento: Una ventana abierta

Con permiso de Mingote: «Adviento: Una ventana abierta»

No sé quién es este señor de la escalera. Pero al ver un cielo vacío, ha cogido su escalera. No está gris el cielo. Pero está muy solitario, muy sin vida.

Casi tan solitario como este hombre. Él solo. Con su inquietud y su búsqueda.

Un cielo sin aves (¿palomas?) no es cielo.

Tiene que levantarse sobre el suelo, y hacer el esfuerzo de «subir» siquiera un poco.

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