Conversaciones con Dios

Conversaciones con Dios

Conversaciones con Dios es el nombre de una trilogía escrita por Neale Donald Walsch. Desde el lanzamiento del primer libro en 1995 han tenido un gran éxito convirtiéndose en best seller. Cada libro ha sido escrito como un diálogo en el que el autor conversa con Dios. Walsch asegura que este diálogo está realmente inspirado por Dios.​ La serie completa consta de más de 3.000 páginas en las que se tratan muchos temas (como la vida, la muerte, el amor, el sexo, la paternidad, la salud, la educación, la economía, la política, la espiritualidad, la religión, el trabajo, la física, el tiempo, las tradiciones, el proceso de la creación, nuestra relación con Dios, la ecología, el crimen, el castigo, la vida en las sociedades muy desarrolladas del cosmos, el bien y el mal, los mitos culturales, la naturaleza del amor genuino, …)

El libro tiene como hilo conductor la historia de un hombre que supuestamante experimentó una revelación divina interior de un Dios que se pone a disposición para compartir todo su “conocimiento divino” y solucionar todas las inquietudes teológicas del autor y de los futuros lectores. El libro está escrito como un sin fin de preguntas y respuestas, en donde el autor pregunta y “Dios” “responde” de una manera  simple y agradable de leer.

Dios revela su nombre por primera vez a Moisés en la zarza ardiente, cuando éste pregunta “Si me presento ante los israelitas y les digo que el Dios de sus padres me envió a ellos, me preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?”. y el mismo Dios le responde “Yo soy el que soy”  y  luego añade : ‘Tú hablarás así a los israelitas: ‘Yo soy’ me envió a vosotros’. (Exodo 3,13-14).

Dios es el gran yo Soy, que no depende de nadie para ser, ni nos creó para ratificarse como persona. La gloria y poder de Dios vienen de su naturaleza y no por ningún don o suceso ajeno a Él: La divinidad de Dios es intrínseca, parte de Él, y nada que hagamos o dejemos de hacer lo vuelve menos de lo que es.

Jesús no se reveló al mundo entero de manera directa, sino que eligió a unos pocos para conocerlo, para seguirlo, acompañarlo y ser testigos de sus milagros, y para luego, en Pentecostés, obtener la fuerza de ser capaces de salir a predicar el Evangelio, es decir la Buena Nueva o Buena Noticia. Por lo tanto toda nuestra Iglesia se basa en la transmisión de la noticia, es decir, en que aquellos que vieron a Jesús (El Dios con nosotros) resucitado testificaron en favor de Él para bien de toda la humanidad,  incluso hasta hacerse matar por ello.

Siempre a través de la historia Dios ha elegido a personas especiales, patriarcas, profetas,… para ser los portadores de sus designios y de sus revelaciones y es por la comunicación oral que el pueblo de Israel mantuvo mucho de su conocimiento teológico de generación en generación. “Id a anunciar la Buena Nueva”.

DIÁLOGO ENTRE DIOS Y EL SER HUMANO EN LA BIBLIA

La Biblia nos trae algunos diálogos entre Dios y ciertos personajes, según el sentido que se le da comúnmente a la palabra diálogo, es decir, conversación entre dos o más personas. Sin seguir lo que los expertos dicen sobre los géneros literarios, algunos de los diálogos son muy hermosos como el de Abraham con Dios, cuando el primero intercede para que Dios no destruya Sodoma y Gomorra, si ahí se encuentran algunos justos (Gn 18,16ss), o la relación entre Dios y Moisés, presentada así: Yahveh hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo (Ex 33,11).

En ese sentido, el primer diálogo que encontramos en la Biblia es de juicio y condenación por el primer pecado (Gn 3), y el segundo es consecuencia del primer homicidio-fratricidio (Gn 4), lo cual nos indica que no todo diálogo es bello.

Pero no queremos quedarnos solo con esta manera de entender nuestro término, ya que etimológicamente el sentido es diferente, pues viene de dos palabras griegas: la primera, dia, (que significa por, a través de) y logos (que puede ser traducido de muchas maneras: palabra, discurso, narración, enseñanza, lo que se expresa en palabras; pero también puede ser razón, facultad mental de pensar).

En el libro de los Hechos (15,27), dentro de la carta que se manda a Antioquía después de la reunión en Jerusalén, encontramos que los enviados por los apóstoles, Judas y Silas, “les expondrán dia logou (léase “logu”) esto mismo”; en varias ediciones “dia logou” es traducido como de viva voz, lo cual significa que no solamente es diálogo en el sentido que muchas veces le damos a este término, sino también es la transmisión de un mensaje.

Entendido de esta manera, toda la Biblia es un diálogo, porque nos transmite un mensaje: Dios habla al pueblo y el pueblo habla de Dios y habla a Dios.

Lo que necesitamos hacer nosotros, para entrar en diálogo con Dios, es captar las diferentes maneras en las que Dios se expresa y que lo encontramos, de una manera genérica, en el inicio de la carta a los Hebreos: Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado; en el segundo versículo del mismo escrito nos revela la manera privilegiada de Dios para hablar: En estos últimos tiempos nos ha hablado en Hijo (en griego es en uió). Nosotros hablamos en español o en otro idioma, pero Dios habla especialmente en el idioma Hijo, lo cual quiere decir que si conocemos al Hijo – su ser, su manera de pensar, de reaccionar – podemos dialogar bien con Dios, entenderlo.

Así tenemos que la mejor manera que Dios utiliza para dirigirse a nosotros es su Hijo, por lo cual el evangelio de san Juan, también al inicio, lo llama logos, que es traducido por Palabra o Verbo.

Podemos concluir que el diálogo verdadero (dia lógos) con Dios es aquél que hacemos por (dia) el Hijo (“logos”) y se realiza haciéndonos nosotros mismos hijos de Dios.

Significado de Pentecostés. Qué es Pentecostés:

El Pentecostés es una festividad de carácter religioso que se celebra cincuenta días después de la Pascua, poniendo término al periodo pascual. Se celebra tanto en la religión judía como en la religión cristiana.

Para los judíos, el Pentecostés supone la celebración de la entrega de la Ley a Moisés en el monte Sinaí, cincuenta días después del éxodo

Por su parte, para los cristianos, es la conmemoración del descenso del Espíritu Santo sobre los Apóstoles de Jesucristo, que marca el nacimiento de la Iglesia.

Etimológicamente, la palabra proviene del latín Pentecoste, y esta, a su vez, del griego πεντηκοστή, (pentecosté), que significa ‘quincuagésimo’. El término, como tal, hace precisamente alusión a los cincuenta días que transcurren desde la Pascua hasta el Pentecostés.

Por tratarse del nombre de una festividad sagrada, la palabra Pentecostés debe escribirse con mayúscula inicial.

Pentecostés en el cristianismo

Los cristianos celebran en el Pentecostés la Venida del Espíritu Santo, que tuvo lugar, según la Biblia, el quincuagésimo día después de la Resurrección de Jesucristo.

En el Nuevo Testamento, en Hechos de los Apóstoles, capítulo 2, se relata el descenso del Espíritu Santo durante una reunión de los Apóstoles en Jerusalén, acontecimiento que marcaría el nacimiento de la Iglesia cristiana y la propagación de la fe de Cristo.

Por ello, la Iglesia dedica la semana del Pentecostés en honor al Espíritu Santo, pero también celebra la Consagración de la Iglesia, cuyo principio lo marca esta epifanía.

Para la liturgia católica, el Pentecostés es la cuarta fiesta principal del año y, según el calendario, puede celebrarse entre el 10 de mayo y el 13 de junio.

Pentecostés en la Biblia

La celebración del Pentecostés es referida en la Biblia por primera vez en Hechos de los Apóstoles, en el episodio dedicado a narrar el momento en que los apóstoles de Jesucristo recibían los dones del Espíritu Santo, después de la subida de Jesús al cielo.

Pentecostés en el judaísmo

Los judíos celebran el Pentecostés cincuenta días después de la Pascua del Cordero para conmemorar el encuentro entre Dios y Moisés en el monte Sinaí, y la entrega de la Ley al pueblo de Israel, que simboliza el nacimiento del judaísmo.

Este evento, según es narrado en el libro del Éxodo, en el Antiguo Testamento, ocurrió cincuenta días después de la salida del pueblo hebreo del cautiverio de Egipto.

Asimismo, el Pentecostés está también históricamente asociado a la Fiesta de las Semanas o la Fiesta de las Mieses, una celebración que tenía lugar siete semanas después de la Pascua, en la que se daba gracias a Dios por el fruto de las cosechas.

Pentecostés: citas bíblicas

Juan 20, 19-23

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.» Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.» Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Hechos 2, 1-13

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;  quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo. Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua. Estupefactos y admirados decían: «¿Es que no son galileos todos estos que están hablando? Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa? Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia, Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.» Todos estaban estupefactos y perplejos y se decían unos a otros: «¿Qué significa esto?» Otros en cambio decían riéndose: «¡Están llenos de mosto!»

1 Corintios 12, 4-13

Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, Porque a uno se le da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe, en el mismo Espíritu; a otro, carismas de curaciones, en el único Espíritu; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Espíritu, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad. Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo. Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

  1. Haz un resumen de la película.
  2. Comenta una escena y explícala.
  3. Que trata la cita bíblica Exodo 3,13-14.
  4. Indica las principales ideas del apartado del diálogo entre Dios y el ser humano en la Biblia.
  5. ¿Qué significa Pentecostés?
  6. Explica Pentecostés en el cristianismo.
  7. Explica Pentecostés en el judaísmo.
  8. Que trata la cita bíblica de Juan 20, 19-23.
  9. Que trata la cita bíblica de Hechos 2, 1-13
  10. Que trata la cita bíblica de 1 Corintios 12, 4-13