FEBRERO 2018 : Jesús entre los doctores

Jesús entre los doctores, Alberto Durero, 1506. Óleo sobre tabla (64.3 x 80.3 cm), Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid. ALBERTO DURERO ( Nuremberg,1471-1528).

Uno de los artistas más famosos del renacimiento alemán, conocido en todo el mundo por sus dibujos , grabados y  respuestas originales como teórico del arte. Durante los primeros 30 años del SXVI, las artes visuales en Alemania experimentaron un vívido debate teniendo como punto de referencia indudable a Durero. Entró con 15 años como aprendiz y grabador, realizó numerosas xilografías para ilustrar la Crónica de Nuremberg 1493 de Hartmann Schedel, más tarde realizó ilustraciones en Basilea, Estrasburgo. La enorme facilidad en el trazado del dibujo y su minuciosa observación del detalle, hicieron de sus retratos  (Autorretrato, Museo del Prado) la expresión visual de una preocupación que demostró durante toda su vida: elevar la categoría del artista por encima del mero artesano.

Como mirar un cuadro: Adivinar lo que no se dice…

Superada la primera impresión y ajeno el autor a cualquier preocupación de “perspectiva convencional” italiana, esta historia de rostros, libros y manos permite una doble lectura, hacen una referencia al universo leonardesco y su interés por lo grotesco y la caricatura. Todo ello unido a su preocupación por la belleza ideal (el rostro adolescente de Cristo).

Junto a las manos, los ojos se convierten en un órgano esencial de la creación pictórica, aquel, que a través de la mente le dota de un status intelectual.

“A través de los ojos toda forma llega a nuestro espíritu”. Durero pensaba que el futuro pintor había de estar educado en el temor a Dios y en el deseo de recibir de la divinidad, la gracia de la sutileza.

Su singular gusto por lo enigmático ligado a la iconografía de carácter anticlásico, de complicada sofisticación manierista, su afiliación humanista, su obsesión por la geometría y proporciones del cuerpo humano (multitud de dibujos preparativos), hace que al final de su vida, DURERO se considera “incapaz de dar una indicación válida y definitiva que pudiera acercarse a la belleza y sus proporciones”´

El tema se inscribe dentro de la infancia de Cristo y está reseñado en el Nuevo Testamento, el hecho  tuvo lugar cuando tenía 12 años. La Virgen y San José han perdido  al Niño durante tres días de búsqueda. Lo encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores, sorprendidos por su sabiduría.

Analizamos las deformaciones del mundo visible…

La perplejidad ante un cuadro es algo habitual. Un cuadro como este  siembra confusión deliberadamente para entablar una vigilancia, una atención renovada. Tampoco es necesario haber recorrido la Biblia, textos apócrifos, acontecimientos históricos, leyendas de la mitología antes de visitar un museo o mirar un cuadro. El autor, en este caso, no juega a las adivinanzas. Espera que la exploremos. Sólo es necesario concederle tiempo…la verdadera confusión empieza cuando el espectador no sabe donde posar los ojos, cuando no encuentra el punto de referencia que le permita orientarse en la imagen. Este NO ES EL CASO. El autor domina sin problemas el arte de la pintura. La destreza académica no tiene secretos para él.

La mirada se agudiza a medida que localiza lo que no está bien. Se concentra en los desfases y distorsiones, en la alteración de las apariencias, en los rostros que enternecen o irritan, según percibamos el resultado de una torpe tentativa o de un juego gratuito.

Lo cierto es que el pintor utiliza la realidad exterior como punto de partida, pero es una materia bruta que hay que modelar, trabajar para descubrir su significado.

La eficacia del mensaje…

La tabla llama la atención no sólo por su iconografía, sino por el lenguaje simbólico y esquemático, no narrativo ni específicamente artístico.

Interesa, pues, más por la eficacia del mensaje y su funcionalidad, que por su aspecto estético (como será poco después tan característico de la imagen reformista).

La primacía del mensaje sobre la forma alcanza su punto culminante en el SXVI.

EL FOCO DE ATENCIÓN DE LA ESCENA LO CONSTITUYE POR SU PLASTICIDAD Y POSICIÓN, LAS MANOS DE UNO DE LOS RABINOS Y LAS DEL NIÑO JESÚS. EMPLEA EL GESTO EXPRESIVO DE CONTAR SUS ARGUMENTOS CON LOS DEDOS, este cómputo digital era un recurso empleado en las disputas teológicas.

SEIS DOCTORES FORMAN UN CÍRCULO EN CUYO CENTRO DESTACA LA FIGURA DE JESÚS. Las deformaciones caricaturescas del rostro del rabino que lleva cofia nos  conduce a las figuras de Leonardo y del Bosco, FUNDIENDO CON SINGULARIDAD DOS MUNDOS: italiano y nórdico; LA BELLEZA Y LA FEALDAD; la juventud y la vejez.TODO UN MUNDO DE CONTRASTES en esta obra firmada en el papel que sobresale en primer término “obra hecha en cinco días”.

Descubrir la esencia de un carácter…

Autorretrato. Alberto Durero. Museo del Prado

Es uno de los primeros autorretratos que se conocen. Refleja la conciencia de sí mismo como creador (tal y como aparece en la inscripción) y a su vez “gentliuomo”, hombre elegante, cortesano, caballero. En su obra se fusiona la fuerza expresiva alemana, el realismo flamenco y el renacimiento italiano.

La activa participación de Durero en las disputas religiosas de su tiempo, están más que documentadas, así como el conocimiento de los escritos de Lutero y su honda simpatía por el reformador. Entre 1521-25 marcaron el mayor acercamiento al movimiento reformador. La prohibición de las imágenes de la ley mosaica tenía absoluta vigencia. Según esta, Dios se había revelado a los hombres con palabras por lo que únicamente la palabra de Dios tenía importancia y la adoración de las imágenes religiosas inducía forzosamente a los creyentes a la idolatría. Pero Durero no parece compartir esta tendencia tan radical, sino es partidario de una posición más moderada: las imágenes no son malas en sí, sino el uso que se hace de ellas, no siendo necesarias para la salvación. Había que distinguir entre la adoración idólatra y la veneración piadosa.

En 1494 se casó con Agnes Frey,hija de uno de los principales burgueses de su ciudad natal, Nuremberg. Viaja a Venecia, conoce a Bellini, Mantegna.Volviéndose absolutamente expresivo,volcándose deliberadamente en el exterior de la obra, es decir en el campo visual del espectador. Psicológicamente distancia con la mirada a los personajes, interesándose por la composición y anatomías del cuerpo humano. Sitúa las figuras en espacios tridimensionales, se interesa por la geometría, métodos aritméticos del cuerpo humano y sus movimientos, multitud de dibujos preparatorios (publicados ya por su viuda), iniciando un viaje de no-retorno a la realidad fundamentada en la teoría y el pensamiento.

LO QUE EN REALIDAD SE PRODUJO EN ESTOS MOMENTOS FUE UNO DE LOS CAMBIOS MÁS RADICALES  EN LA FUNCIONALIDAD DEL ARTE DE LA EDAD MODERNA: A UNA GENERACIÓN DE ARTISTAS INTERESADOS EN LOS ASPECTOS ESTÉTICOS Y DE EXQUISITA PERFECCIÓN ARTÍSTICA PARA LOS QUE RESULTABA ESENCIAL LA BELLEZA (GÓTICA,CLÁSICA, ITALIANIZANTE), SUCEDIÓ DEBIDO A LA PROFUNDIDAD DE LA CRISIS RELIGIOSA, OTRA GENERACIÓN A QUIEN LE IMPORTABA LA CLARIDAD DEL MENSAJE, SU PERFECTA COMPRENSIÓN; LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA COMO  MEDIO DE TRANMISÓN DE IDEAS Y LA CONTUNDENCIA DEL MENSAJE.