Hay que perseguir nuestros sueños

El emotivo corto animado con el que entendí que mis sueños son más grandes que mis miedos.

Los sueños o los anhelos son aquellas aventuras que nos recreamos en la mente como si fuesen una película que se reproduce sin parar. Una en la que hacemos planes, cambiamos cosas y construimos caminos que nos podrían acercar a esa realidad mágica que tanto anhelamos. Son deseos y metas que algunas veces nos logran desvelar en las noches y hasta llegan a conmover nuestro corazón.

Esto es algo que se puede constatar en toda la historia del ser humano, hombres y mujeres que sueñan con ser reyes, con fundar dinastías, con ser los autores de inventos que logren revolucionar el mundo y hasta sueñan con cambiar la historia de la humanidad… Este corto animado me ha cautivado y me ha hecho reflexionar sobre algunos puntos que quiero compartir contigo.

Hay que perseguir nuestros sueños

Como bien sabemos los sueños son realidades que mueven el corazón del ser humano, desde el más niño hasta el más adulto. Nos persiguen a diario, son algo en lo que disfrutamos pensar. Algunas veces con el tiempo se van purificando y pasan de ser algo fantasioso a ser algo totalmente plausible. Todos hemos pasado por esa etapa de sueños infantiles en la que deseamos ser súper héroes, astronautas o veterinarios, solamente porque amamos a nuestra mascota o de ser un súper hombre o mujer como nuestro padre o madre respectivamente. Sueños que ahora nos hacen sonreír, se convierten en algo hermoso que nos hace ser apasionados y luchadores.

Es cierto que si no persigues tus sueños, ellos te persiguen a ti. Como venía diciendo, hay que someterse a una purificación de sueños, sin que esto quiera decir que vamos a abandonar aquellos pensamientos y anhelos que hacen brillar nuestros ojos. Todo que lo contrario, purificarlos nos permitirá aterrizarlos para que podamos trabajar por hacerlos reales. De este modo es mucho más apremiante luchar valientemente por ellos.

¿Y si tengo miedo o dudas?

En el libro «Yo, Julia» de Santiago Posteguillo, Claudio Pompeyano le pregunta a su hijo cuál es la diferencia entre el Augusto y su esposa y por qué ellos van a cumplir su sueño de fundar una dinastía en Roma, él responde: «… el amor, hijo, es una fuerza poderosa. Capaz de terminar con muchas legiones a la vez si es necesario». Y creo que esta es la respuesta ante los miedos y obstáculos que se presentan a la hora de perseguir nuestros sueños. Amar aquello que deseamos de tal manera que todo impedimento se derrumbe.

Quien se enamora, se apasiona por aquello de lo que se ha enamorado y quiere pensar y ver solo eso. Ante el miedo y las dudas solo queda hacer que el amor por lo que soñamos sea más grande que ese miedo.

¿Y si no logro cumplir mi sueño?

Para nadie es mentira que hay sueños que por más que se persigan no se logran, y esto no puede hacernos sentir fracasados, ni nada parecido. La satisfacción del esfuerzo debe hacernos sentir personas valientes que en todo momento luchamos, que hicimos de la búsqueda de ese sueño nuestro sentido de vida. Y que si no fue posible, sea por factores externos o internos, por ser algo poco factible… por lo menos tengamos la certeza de haber luchado con todo nuestro ser hasta el final.

Un camino hacia la realidad

Los sueños tienden a elevarnos a las nubes y algunas veces hasta nos logran apartar de la realidad. Bien se dice que «soñar no cuesta nada», nuestros anhelos y deseos nos persiguen en cada momento y etapa de la vida, pero es muy importante que seamos prudentes y no nos dejemos alejar mucho de la realidad. Hay que ser sinceros y saber que hay cosas que por una y mil razones no son posibles tal y cómo las queremos y eso no puede desanimarnos o hacernos desfallecer.

La vida es un camino de valientes que día tras día luchan para poner un granito más de arena en esa pirámide que es la felicidad. Nada de estar cabizbajos o amargados, luchar por lo que queremos y aceptar la realidad de nuestras posibilidades y circunstancias es la clave.

En definitiva hay momentos en que es necesario tomar el control dar stop y ajustar la reproducción. Este corto animado me ha llenado de fortaleza y valentía para seguir mis sueños de una manera realista, y quisiera que también hiciera lo mismo contigo y con aquellos a quienes compartas esta reflexión.

Créeme, no eres la única persona que se ha desvelado soñando despierto 😉 ¡Todos tenemos derecho a soñar y también todos tenemos el deber de perseguir esos sueños! Que la alegría, la valentía y el amor te acompañen en esta aventura siempre.

Mauricio Montoya