La “delgada línea roja” entre justicia y venganza  

¿Cómo saber si lo que deseo es hacer justicia o tomar venganza?

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) les define de la siguiente manera:

Justicia: Principio moral que lleva a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. Derecho, razón, equidad.

Venganza: Satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos. Castigo, pena.

Hay una ligera y delicada línea entre ser justos o vengativos; entre tomar venganza -actuar desde el miedo-, movernos incitados por una conducta primitiva que nos invita a dañar a alguien que nos hizo daño o hacer justicia y actuar buscando el Bien desde el Amor, así con mayúsculas.

Ambas generan emociones, sentimientos y se encaminan a un mismo fin: en este caso que pague el infractor.

Sin embargo, solo una, la Justicia, traerá verdadera paz, esa es la delicada línea, debido a que es una virtud cardinal con la que ya venimos equipados, Para los creyentes, Dios nos la infunde en el corazón -en la voluntad-  para actuar buscando el Bien, y es un derecho: “dar a cada uno lo que le corresponde”. Para los no creyentes, la justicia se basa en los derechos humanos y en la dignidad de cada persona. La venganza, ni opción debiera de ser porque las consecuencias son terribles.

Repito, las dos producen emociones y sentimientos, pero son opuestos. La justicia genera armonía, consuelo, conformidad, bienestar, veracidad. Lo contrario sucede cuando actuamos por venganza. Esta nos hace vivir y actuar desde un estado de desasosiego, inconformidad, rencor, ira, rabia, resentimiento, entre otros.

 “¿Quieres ser feliz por un instante? Véngate. ¿Quieres ser feliz para siempre? Perdona”.

Es importante que entendamos que el perdonar no exime de actuar por justicia. Si alguien nos robó o hizo algo ilegal en contra de nuestra persona o posesiones, perfectamente podemos perdonar, es más, nos conviene hacerlo por beneficio personal.

Sin embargo, actuado por justicia y buscando no solo el bien personal, sino el común hay que proceder conforme a la ley. Es lo que corresponde hacer.

¿Por qué nos intranquilizamos cuando tomamos venganza? Porque esta no proviene de la verdad. En la justicia vamos acompañados por ella, en la venganza no. Y, además, porque el ser humano por naturaleza tiende al Bien. Cuando se encamina hacia el mal como lo es la venganza, el alma reclama, por eso lo intranquilidad y el desasosiego, porque la estamos alimentando de “algo” que no le pertenece.

La gran mayoría hemos pasado por experiencias dolorosas e injustas. Quizá abusaron de nuestra confianza, nos robaron… Por supuesto en un primer momento lo que nos mueve es vengarnos y verles arrastrase por el piso suplicándonos perdón…Creemos que si los vemos sufrir seremos felices. Sin embargo, cuando dejamos de actuar con el cerebro reptiliano nos damos cuenta de que nada de eso nos traerá paz, al contrario.

¿Cómo saber si lo que deseas es hacer justicia o tomar venganza?

Examina profundamente tu conciencia reconoce el fin que buscas. Si la decisión que  has tomado te da paz, armonía y consuelo entonces sabrás que proviene del amor.

Dejemos claro qué es justicia y qué es venganza

Justicia:

Virtud

Proviene del amor

Se acompaña de la Verdad

Genera paz y perdón

Busca el Bien

Garantizada por el Estado a través del derecho

Venganza:

No es virtud

Fuente del miedo

No se acompaña de la Verdad

Genera intranquilidad y rencor

Busca el mal

Prohibida, ilícita y castigada por el Estado

No te desgastes buscando venganza. La vida es como un restaurante, nadie sale sin pagar la cuenta.

Aleteia – Luz Ivonne Ream