Las reliquias más raras e insólitas que se encuentran en Italia

Por citar algunas: el bastón de san José, el plato donde fue apoyada la cabeza de san Juan Bautista, la piel que vestía san Juan Bautista, la lengua de san Antonio, la mamas de santa Agata…

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Por toda Italia están desparramados miles y miles de reliquias. Muchas de ellas, las más antiguas, fueron traídas a la capital del Imperio Romano por santa Elena, madre de Constantino.

Algunas son tan sorprendentes que dejan a boca abierta, no solo a los fieles, sino también a grandes eruditos. Y aunque muchas son extrañamente raras, de algunas se ha confirmado su autenticidad gracias a las herramientas de investigación arqueológica más avanzadas, pero hay otras sobre las que, ante la duda de su legitimidad, se sigue indagando.

Son tantísimas que sólo mencionaré algunas de las más insólitas:

En la Sancta Sanctorum, el lugar más santo en Roma, se encuentran varias reliquias importantes como: el santo ombligo y el santo prepucio del Niño Jesús, las sandalias de Cristo, el bastón con el que fue golpeado durante la coronación de espinas, la piel que vestía san Juan Bautista, el hombro de san Mateo, la mandíbula de san Bartolomé, la Escalera Santa por donde subió Jesús para ser juzgado, más dos columnas del templo de Salomón, entre tantas otras.

Muy cerca de la Sancta Sanctorum, en la Basílica de san Juan de Letrán, en lo alto de una de sus capillas, se encuentra la mesa donde comió Jesús en la Última Cena, detrás del cuadro que representa este memorable momento de la cristiandad.

En la basílica de santa María la Mayor se encuentran restos de la cuna de Jesús.

En la catedral de Espoleto se encuentra un pañal de Jesús.

De la Virgen María podemos mencionar: la Sacra Leche, el anillo nupcial y la Sacra cintura.

Y estas son los de algunos santos: el bastón de san José, el plato donde fue apoyada la cabeza de san Juan Bautista, la piel que vestía san Juan Bautista (Sancta Sanctorum), la lengua de san Antonio (basílica de san Antonio de Padua), las mamas de santa Agata (Catania), un tronco de olivo que floreció al contacto del cuerpo de san Pantaleón, parte del brazo de san Roque (iglesia de san Roque en Roma).

También, una pluma del arcángel san Miguel, las sandalias y un plato de san Felipe Neri, el pie de la Magdalena (iglesia de san Juan de’Fiorentini), un diente de santa Apolonia, las cadenas que aprisionaron a san Pedro (san Pietro in Vincoli, Roma), la lanza de san Longinos que traspasó el costado de Jesús se encontraría en el la basílica de san Pedro en el Vaticano…

Teresa Morettoni