El origen del Carnaval

El origen de las palabras ‘carnaval’ y ‘carnestolendas’ alude a la privación de la carne.

La palabra carnaval viene de carne (carne) y levare (quitar), o sea, quitar la carne y se celebra en los días que preceden al comienzo de la Cuaresma. Aunque hay investigadores que quieren encontrar precedentes en fiestas griegas o romanas, incluso anteriores, lo cierto es que el carnaval está ligado a la Iglesia Católica, fundamentalmente. Su origen se remonta a los tiempos pretéritos en los que, por falta de métodos de refrigeración adecuados, las personas tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período, no sólo la carne, sino también la leche, huevos y similares. La alternativa era perderlos.

Con esta excusa, en muchos sitios se comenzaron a organizar, días antes al Miércoles de Ceniza, fiestas populares llamadas carnavales, en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la Cuaresma. Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se “arrepentirían” durante la Cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nueva Orleans.

Justamente, como reacción a los excesos que se cometían en los carnavales, fue tomando cuerpo el realizar un triduo de reparación y desagravio por los excesos cometidos, dedicado al Santísimo Sacramento, llamado Triduo de Carnestolendas o de Carnaval. En la actualidad, donde se celebra este triduo, es tres días antes del Miércoles de Ceniza, estando el Santísimo expuesto en el templo.

Si bien actualmente la Real Academia Española atribuye el origen de ‘carnaval’ al vocablo italiano ‘carnelevare’ (de carne y levare, quitar), la prensa de 1901 apuntaba señalando su origen latino al decir que “viene de las voces latinas ‘caro’ y  ‘vale’ (adiós, carne)”, y su primera aparición fue en el Diccionario de la Lengua de 1780 para significar ‘carnestolendas’, manteniéndose dicha definición en sus ediciones de 1817 y 1884 hasta que en la de 1925 pasó a significar “los tres días que preceden al miércoles de ceniza’ y posteriormente, en las ediciones de 1992 y 2001 pasó a significar “los tres días que preceden al comienzo de la cuaresma’. Cabe señalar que desde 1925 su segunda acepción en dicha fuente pasó a ser la de “fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos”. 

A su sinónimo ‘carnestolendas’, la RAE atribuye hoy el origen latino (de ‘caro, carnis’ = carne, y ‘tollendus, tollere = quitarm retirar), lo equipara a ‘carnaval’,  que ya se atribuía a principios de signo, aunque entonces escrito con guión intermedio (carnes-tolendas), su origen latino para decir “carnes que han de quitarse, para dar lugar a cuaresmales abstinencia”. En tal sentido tenemos su primera aparición en aquél diccionario de 1780, que señala “lo mismo que carnaval. Carnisprivium, bachannalia”, así como que en dicho año también se podía decir ‘carnestoliendas’.