El rostro de la Misericordia

Para la celebración de esta fiesta, la productora Goya ha preparado un bellísimo documental que nos hace un recuento de los acontecimientos más importantes de la vida de Faustina, nos presenta una amplia explicación del significado de la imagen y la devoción de la Divina Misericordia y nos muestra algunos testimonios de corazones que han sido alcanzados y tocados por la misericordia del Señor y han experimentado como este amor los impulsa a ser testigos de la misma acción misericordiosa.

El Domingo anterior, el II del tiempo de Pascua, celebramos la fiesta de la Divina Misericordia, como ya es tradición desde el año 2000, cuando el Papa San Juan Pablo II instituyó esta fiesta, en el contexto además de la canonización de la primera santa del milenio, Santa Faustina Kowalska, una religiosa polaca a quien le debemos la devoción al Señor de la Divina Misericordia.

Para muchos esta imagen es un auténtico tesoro en la tradición espiritual y es que no sólo es hermosa, sino que su simbología nos remite al amor que Dios tiene por cada uno de nosotros, un amor que sobrepasa cualquier límite y que no se cansa de apostar por nosotros y de perdonarnos.

La historia de esta santa está marcada por un encuentro personal con el Señor quien se le revela y le pide que pinte lo que ella ve, y es así que luego de superar las dificultades propias de los prejuicios y las críticas de los que no creían en sus visiones, pudo llevar a cabo este cometido: que la imagen de Cristo, el cual ella no solo vio sino con el cual sostuvo intensos diálogos, se plasmara en una pintura y se propagara en todo el mundo. Además, ella nos ha dejado un testamento espiritual en su diario, donde se recogen las principales enseñanzas de este intensa experiencia de encuentro con Jesucristo.

Álvaro Díaz