TÚ ERES EL ORGULLO DE TODO NUESTRO PUEBLO

TÚ ERES EL ORGULLO DE TODO NUESTRO PUEBLO

 Queridos todos:

Como un roquetero más que camina con vosotros como cura vuestro, quiero mirar, rezar a la Patrona y decirle, hablándole de corazón a corazón, que es nuestro orgullo, la causa de nuestra alegría, lo más grande de este pueblo, y la que lo hace grande. Claro que sí, la Virgen del Rosario es el orgullo de Roquetas; Ella sabe como nadie lo que hay en el corazón de cada uno de los hijos que aquí vivimos, la vida de cada uno de nosotros, las inquietudes e incertidumbres, los anhelos e ilusiones. Estoy seguro que si no cesamos en el empeño de aprender de Ella, de confiar en Dios y en serle fieles a su estilo, si vivimos cada día, con determinación, cerca de la Madre, nuestra vida estará colmada, descubriremos lo que es servir a los demás, y hacernos la vida agradable los unos a los otros, porque de eso se trata…

Estos días de fiesta en su honor, con el Pregón  y el Septenario que nos conducen al día de la Virgen del Rosario, son para darle gracias porque eligió quedarse entre nosotros. Sabemos las gracias que cada día recibimos de Ella, muchas sin ser conscientes, porque su presencia es discreta, prudente, quiere llevarnos a su Hijo Jesús, su Hijo para cada hijo, porque Él es el único Salvador del mundo, ayer, hoy y siempre, que nos sorprende y parece que complica la vida, pero es el único Señor que libera. Ya sabéis cómo las gasta esta Madre nuestra, que se lo pregunten a los que estaban en aquellas bodas en Caná de Galilea: el apuro de quedarse sin vino en una boda, y esta “invitada” dio la solución: haced lo que Él os diga. ¡Y todo cambió! Aquellos novios estarían orgullosos de tener a María como invitada. A la gente de Roquetas de hoy y de siempre Ella, es quien nos invita a hacer lo que diga Jesús, porque sabe que, cada uno de nosotros, somos únicos para Él, y quiere que lo descubramos en sencilla y profunda amistad con Él, arriesgando incluso nuestra libertad porque merece la pena…

            Quiero, con toda humildad y sencillez al mismo tiempo que con insistencia y convencimiento, lanzaros un reto: animaros a rezar cada día un misterio del Rosario por las necesidades de nuestro pueblo, espirituales y materiales. Yo me brindo el primero: cada día rezaré el quinto de los misterios luminosos, la institución de la Eucaristía, por esta intención. Es una forma de querernos y estar unidos: rezar los unos por los otros, no importa nada… basta que vivimos en el mismo lugar y no sólo nos une el destino sino nuestra Madre. El Rosario es la hermosa melodía que nos lleva a contemplar a Jesús, con la mirada de María, descargando nuestro corazón –preocupaciones, gozos, fatigas y esperanzas- en Quien se interesa por nosotros. El Rosario rezado cada día es fuente de paz para el mundo y de alegría y unión para nuestras familias.

            La Hermandad de la Patrona, tiene su razón de ser en ayudar los roqueteros a dar gracias a Dios porque el orgullo de todos es nuestra Virgen del Rosario, y en la oración del Rosario acogerse y dejarse querer por la Madre. Gracias por vuestra disponibilidad. Gracias por cuidar de nuestra Madre, de esa Imagen hermosa que preside nuestro Templo y vamos a restaurar entre todos. El reto que he lanzado del Rosario cada día, al menos un misterio, que sea para vosotros los primeros, desde los jóvenes hasta la Junta de Gobierno, llevando a la Virgen del Rosario a todas las familias, y a quienes se olvidaron, vinieron abajo, o no conocieron suficientemente la fe, hagámosle llegar la ternura de nuestra Madre.

                                               Reza por vosotros y os quiere, vuestro cura

                                                           Antonio de Mata Cañizares.